Si te falta el aire, toma un poco de aire...

Inmersos en las rutinas, en lo de todos los días, vamos a ciegas sin darnos cuenta apenas de los cambios que se producen en derredor. 

Niño viendo la tele en los 60

¿Quieres echar la vista atrás? pero no te vayas tan lejos, que no hace falta. Si vemos imágenes de los años 70, cuéntame tú, veremos muchas cosas, detalles de esa cotidianidad, que nos serán familiares (según la edad que tengamos, claro). Y es que no había tanto donde elegir,  si querías una tele, por poner un ejemplo, había pocas opciones… hale niño, a ver la tele, y solamente en dos canales -aunque aquello era la leche-.

Nada que ver con lo que vivimos hoy, en lo que hemos dado en llamar la Sociedad de la Información y  sucedáneos.  Si necesitas saber algo, lo que sea, por disparatado que parezca, buscas en internet. En el momento en que empiezas a leer, estás perdido, ya no puedes parar de abrir enlaces, fotos, vídeos  Unas cosas te llevan a otras, de este link al de más allá, una sobrecarga informativa en estado puro, que incluso se define como patológica en muchos casos. Hay quienes hablan de infobesidad como una causa de estrés provocado por la revisión constante del correo electrónico. Y a estas alturas, la mayoría hemos oído hablar de otro de estos neologismos de angustia por el conocimiento, el de la infoxicación

Pautas para combatir la infoxicación. Es interesante, no te agobies

Pautas para combatir la infoxicación. Es interesante, no te agobies

Los expertos dicen…

Que la infoxicación hace referencia al exceso de información –information overload-. Es tan intenso su efecto y repercusión que ya es motivo de congresos y foros, como el que se celebrará en Sevilla el próximo noviembre.

Ya sabes que ahora la información viene a nuestro encuentro, y es tan grande su caudal que nuestros cocos pueden colapsarse y provocar estados de ansiedad, de angustia. Además, estas sensaciones de malestar sin causa aparente son cada vez más frecuentes entre nosotros porque a los medios tradicionales hay que sumarles las nuevas tecnologías. Ahora más que nunca cualquier usuario es en sí mismo una nueva fuente informativa (lo llamamos periodismo ciudadano. Cualquiera publica y aporta, nos enriquecemos unos a otros, a veces también saturamos). Confiamos más que nunca en la experiencia de los demás, en los que hablan de algún producto o marca en foros o en redes sociales, nos convertimos en consultores, consejeros. ¿Pero todos?? ¿Demasiada información para comprarte una televisión!!!, verdad¿?

Quizá estés infoxicado

Tú lo sabes, conoces el grado de tu infoxicación. Sabes el tiempo que pasas delante de tu ordenador, el que empleas en mirar el Whatsapp, leer las noticias en red, lo que dicen tus amigos en Facebook, el caudal incesante de Twitter y las miles de aplicaciones, juegos, webs y demás chiches que nos ocupan sin que nos demos cuenta. Si no, observa a tu alrededor, es una imagen frecuente ver a alguien ensimismado en su teléfono. Cambian los hábitos y cambian nuestras estructuras mentales. Nuestro pensamiento se afana en almacenar y clasificar datos, información, imágenes… que no se pierda nada.  ¿Primer síntoma evidente de contaminación? tener un disco duro con tus cositas, tu música, películas. Si no te valía con el móvil, ahora te compras una tablet porque lees mejor las noticias, y que no te falte el Ipod, ni el último modelo de smartphone.

Oye, que estás en riesgo!!, porque, piénsalo, de la infoxicación pasamos a otro estado, uno nuevo que acuño yo mismo, aquí y ahora, y que voy a bautizar como infoxicorexia. Y además lo voy a hacer al estilo clásico, rollo enciclopedia Larousse de cuando yo era un chaval. Ahí va: #Infoxicorexia: desorden emocional, no reconocido como enfermedad, que transforma en adicción el consumo de datos de todo tipo por la exposición de la persona a un flujo desmedido de información. El infoxicoréxico no es consciente de su estrés, se pasa el día conectado y toda información siempre le parece poca.Infoxicorexia

No cabe duda de que vivimos en otra dimensión social. Hay mucho, demasiado para elegir, para leer, inimaginable, infinito. No sabemos hasta dónde llegará nuestro afán por conquistarlo todo, conocimiento incluido. Allá por los 70, cuéntame tú, hubiera sido implanteable hablar de toxicidad por acumulación informativa hasta el punto de perturbar nuestra capacidad de síntesis o de alterar nuestro estado de ánimo. Pero ya lo vemos hoy, así que seguro que en breve nos bombarderán con productos y terapias para paliar los efectos de la infoxicación y la nueva #infoxicorexia. Ya lo veremos. Por dios, qué estrés…

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Acerca de ricardeador

Periodista, comunicador, social media manager y apasionado de la fotografía, el ciclo indoor y la bici. Soy creador y auto de la web cicloindoor-izate.com.

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  1. muy interesante esos dos términos. Esperemos no caer en ellos!!! Buen trabajo

  2. labyniacm dice:

    Fantástico Post! Es ngenioso, divertivo y muy interesante. Me ha encantado. Vete pensando en registrar ese nuevo concepto que has parido, la infoxicorexia

  3. ricardeador dice:

    Lo afirmo rotundamente. Te voy a recetar unos días de relax en algún monasterio…

  4. Muy bueno Ricardo, mi enhorabuena. No dejes de escribir y por supuesto de opinar. Gracias por el artículo.

  5. alvaromariscal dice:

    ¡Buen artículo! Ese nuevo concepto debe estar ya registrado!! Saludos y te sigo leyendo.

    Álvaro Mariscal http://alvaromariscal.wordpress.com/

  6. corinamirandam dice:

    Ricardo, tengo que confesarlo… padezco #infoxicorexia. Puedes recomendarme algún tratamiento?

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